twitterfacebookgoogle

¿Quién recibe la herencia cuándo no hay testamento?

La sucesión de los bienes, derechos y obligaciones de una persona, denominada causante en el Derecho Civil,  puede producirse de dos maneras:

  1. Sucesión intestada, denominada también abintestato o legal.
  2. Sucesión testada. La persona ha determinado el destino de sus bienes, derechos y obligaciones en un testamento. El causante no tiene total disposición de sus bienes, sino que tiene que respetar la legítima de los herederos.

La sucesión intestada

La sucesión intestada es la sucesión hereditaria realizada conforme a ley, en defecto de un testamento. Es decir, que cuando no existe testamento, el ordenamiento jurídico se ha encargado de establecer un orden de llamada por cercanía familiar a la persona que fallece. Además, este tipo de sucesiones pueden darse por otro tipo de circunstancias:

  • El testamento realizado es nulo, o ha sido destruido.
  • El heredero indicado en el testamento rechaza la herencia.
  • El heredero instituido es capaz de suceder.
  • El testamento no nombra a heredero, o no dispone de todos los bienes. En este caso la sucesión intestada, tendrá lugar sobre los bienes que no se hubiesen dispuesto en el testamento. En este supuesto, hay que recordar que el testamento puede no contener la designación de herederos de los bienes, sino simplemente para otros fines como el reconocimiento de un hijo.

Orden de sucesión

El código Civil realiza el llamamiento a la herencia en relación a la proximidad de parentesco con el causante. No hay que olvidar que mientras la herencia no ha sido aceptada se encuentra yacente.

La preferencia entre los parentescos es la siguiente: descendientes, ascendientes y finalmente colaterales. Esta llamada a la herencia es en su totalidad, esto es, si el causante tiene un hijo éste heredera la totalidad de los bienes, y por ende, los ascendientes no reciben nada :

  • Los descendientes. En primer lugar los hijos, y en su defecto los descendientes de éstos,  los nietos del causante. No se realiza ningún tipo de distinción entre hijos naturales o adoptados, hijos matrimoniales y no matrimoniales teniendo todos ellos los mismos derechos hereditarios.
  • Los ascendientes. En defecto de los hijos y descendientes los ascendientes. El padre y la madre heredan por partes iguales y si sólo uno de ellos vive, heredará la totalidad de la herencia. Si no viven los padres, heredarán los ascendientes más próximos en grado (los abuelos). Si viven los abuelos maternos y paternos, la herencia se dividirá entre ambas familias a partes iguales.
  • El cónyuge: Hereda a falta de descendientes y de ascendientes y antes que los familiares colaterales (hermanos y sobrinos).
  • Los colaterales: Si el causante tiene hermanos , éstos heredarán por partes iguales. Si uno de los hermanos hubiese fallecido, su parte correspondiente de la herencia será repartida de la misma manera. Es decir en primer lugar, los descendientes del hermano fallecido, luego sus ascendientes, posteriormente el cónyuge y por último los colaterales.
  • Los demás parientes hasta el cuarto grado (primos) heredarán en defecto de todos los anteriores. Más allá de este cuarto grado de parentesco no es posible heredar si no hay testamento.

¿Cuándo hereda el estado?

En ausencia de todos los sujetos anteriores heredará el Estado. Sus derechos y obligaciones son los mismos que otro heredero, pero su aceptación se realiza a beneficio de inventario. El beneficio de inventario es un beneficio que se concede a los herederos mediante el cual sólo responden de las deudas de la herencia en la misma cantidad que los bienes y derechos que reciben. Esto es, el estado por ser declarado heredero nunca podrá recibir una herencia ruinosa, que tenga más deudas que bienes, ya que sólo responderá de las deudas por el mismo valor que los bienes de dicha herencia.

Para que el Estado pueda tomar posesión de los bienes hereditarios, es necesario que se realice una declaración judicial instituyéndole heredero. El destino de los bienes es repartido en tres partes iguales de la siguiente manera como indica la legislación vigente:

  1. Un tercio es asignada a instituciones municipales del domicilio del difunto de beneficencia, instrucción, acción social o profesional, sea de carácter público o privado.
  2. Un segundo tercio es asignado a instituciones de la provincia del finado. Preferiblemente instituciones que el causante haya pertenecido por su profesión.
  3. El último tercio se destinará a la Caja de Amortización de la Deuda Pública, salvo que, por la naturaleza de los bienes, el Consejo de Ministros acuerde darles, total o parcialmente otra aplicación.

Abogado especializado en Derecho laboral y Civil en A Coruña y Madrid

Valora este artículo.

NO SE RESUELVEN CONSULTAS EN LOS COMENTARIOS, LAS DUDAS SE DEBEN DE PLANTEAR EN FORUM DERECHO
Realizar consulta

Leave A Reply